El domingo pasado se celebró el que será el único debate televisado entre los candidatos de los dos grandes partidos alemanes a la Cancillería: Angela Merkel de la CDU (conservadores) y Frank Walter Steinmeier del SPD (socialdemócratas).

Este tipo de encuentros tienen un interés especial en un país como Alemania, dónde se han producido importantes vuelcos electorales en las rectas finales de las últimas campañas electorales. Merece la pena recordar la derrota de Stoiber en 2002 teniendo la cómoda ventaja con la que partía dos meses antes: la entrada en escena de la guerra de Irak y las inundaciones en Sajonia permitieron a Schröder proyectar una imagen de líder sólido y solvente que no deja a nadie atrás, y arrastrar a miles de votantes desencantados del SPD a las urnas, superando en 3 escaños a la CDU. También en 2005 partía con ventaja la CDU de Merkel, y aunque en este caso el SPD no logró dar la vuelta al asunto, al menos consiguió mantenerse en el Gobierno mediante la Gran Coalición.
Pues bien, parece que el escenario se repite, y es que la mayoría de los sondeos dan a Steinmeier como ganador en el debate. Y es que hay que reconocer que fue muy preparado al mismo, mientras que Merkel estuvo digamos… espesa en sus respuestas. El candidato del SPD ha sabido canalizar un mensaje muy esperanzador, y un proyecto sólido y atractivo que Merkel no logró neutralizar.
La clave de este balón de oxígeno para Steinmeier está sin duda en el bloque de Economía (alemán):
Mientras que Merkel propone que los bonos de ejecutivos estén asociados al éxito de las empresas, Steinmeier exige que los responsables de la crisis paguen los costes de la misma y propone la creación de un impuesto a los mercados financieros. Mientras Steinmeier defiende la introducción de un salario mínimo para todos los trabajadores, Merkel lo rechaza. Mientras Merkel propone bajar impuestos en 50.000 millones de euros para reactivar la economía, Steinmeier recuerda que haría falta crecer al ¡¡9%!! anual en 2010 y 2011 para recuperar ese dinero. Y en tiempos como los que corren, el mensaje de protección social de Steinmeier puede calar muy hondo.
La democracia no puede funcionar a largo plazo sin igualdad social, la cual apoyamos.
Y a esto le sumamos el miedo que ha metido en el cuerpo por una posible coalición CDU-FPD (liberales), la gestión del “culebrón” OPEL y la defensa del “Atomaustieg” (moratoria nuclear). Aquí un resumen de los principales mensajes de Steinmeier (alemán):
En definitiva, unas elecciones que se aventuraban felices para la CDU, se vuelven a tornar oscuras por tercera vez consecutiva. ¿Logrará alcanzar el SPD la hazaña de 2002 y conseguir la mayoría para gobernar, se quedará en 2005 y repetirá la Gran Coalición o logrará el CDU mayoría con los liberales? La respuesta el 27 de septiembre.