Leo sin asombro en El Mundo y El Periódico que el Partido Popular recurrió el pasado día 20 de junio la Ley de Igualdad Efectiva entre Hombres y Mujeres aprobada por el Congreso en abril por todos los grupos parlamentarios con la excepción del Grupo Popular. Como ya sabréis, dicha ley representa un paso de gigante para la verdadera igualdad, estableciendo medidas como la ampliación del permiso de paternidad y maternidad, la posibilidad de reducción de jornada laboral para las personas a cargo de menores de 8 años, el objetivo de que dentro de 8 años haya un 40% de mujeres en los Consejos de Administración de las grandes empresas y por último (y no por ello menos importante) el establecimiento de una barrera del 40% mínimo de personas de cada sexo a la hora de configurar las listas electorales en las generales, autonómicas y municipios de más de 5.000 habitantes.
Esta última medida iba encaminada a garantizar que los puestos de responsabilidad pública no estuvieran ocupados sistemáticamente por hombres, y que la presencia femenina no fuera algo anecdótico (como estaba ocurriendo en algunos ppartidos…). El PP ha sido históricamente, entre los grandes partidos, el que menos mujeres ha incluido en sus listas. Y no nos vale con la excusa de que la inclusión de mujeres en las listas sería algo progresivo, según fueran estando preparadas. Las mujeres están sobradamente preparadas, y en el momento actual incluso mejor que los hombres (sólo hay que mirar las cifras de matriculados en las Universidades).
Pero parece que al Partido Popular no le convencen estos argumentos. Sólo piensan en combatir de nuevo las leyes para ampliar derechos sociales de este Gobierno. Igual que hicieron con la Ley de Matrimonios del mismo sexo. Igual que hicieron con la Ley de Identidad de Género. Igual que han hecho con todas las leyes de este Gobierno progresista, sean buenas para la ciudadanía o no.
Pero el Partido Popular se equivoca si piensa que vamos a quedarnos de brazos cruzados. Defenderemos los derechos adquiridos como lo hicimos un 28 de junio de 1969 rebelándonos en Stonewall. Ya estamos hartos de esta derecha rancia y antigua. Aunque quizá no haya que preocuparse tanto por estas actitudes; ya lo dice esa frase atribuida falsamente a Don Quijote: “Ladran, luego cabalgamos.”